martes, 13 de julio de 2010

Cruzada 2014

Me encuentro en el Santuario Nacional del Schoenstatt paraguayo, en Tupárendá, junto a 30 miembros y asesores de la Juventud Masculina de América. Estamos reunidos hace dos días y hasta tres más para compartir sobre el caminar que juntos hacemos hacia el centenario de la Alianza de Amor a celebrarse el 2014. El sábado será la Toma de Túnica de los novicios de los padres y será la ocasión para entregar nuestra vivencia y festejar junto a centenares de jóvenes más.
No hay que imaginarse que estamos de reunión en reunión. Sí es muy serio el trabajo que realizamos pero consiste en gran medida en poner en común la vida de la JM en cada lugar, sus desafíos y las respuestas que se ha dado en cada lugar. Ayer estuvimos afinando las presentaciones de cada país (Paraguay, Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, México, Estados Unidos, Alemania) y tuvimos una misa muy alegre en la que cada delegación entregó un símbolo de su juventud. Brillaron las banderas y espadas, las cruces y signos de las fiestas y dolores nacionales. Nos hemos dejado tiempo también para recorrer este lugar santo, con su hermosa naturaleza.
Hoy hemos estado escuchando los testimonios de cada país, hemos oído de terremotos, pobreza, corrupción, falta de ideales, identidad, fragilidades en el tejido social, también de los sueños de nuestras naciones, de sus fiestas, orgullos y anhelos, y de cómo lo vivimos como Juventud Masculina de Schoenstatt. Todas las presentaciones han sido mediáticas, pero en eso se destacó especialmente la de Argentina, patriótica y comprometida. Los chilenos marcaron la actualidad con su respuesta ante las catástrofes naturales y los brasileños y mexicanos con la tarea de consolidar sus juventudes. Los ecuatorianos y paraguayos nos mostraron cómo quieren dar respuesta a los desafíos sociales de sus patrias con coherencia y valentía. En todos brillan actitudes y acciones misioneras: Nuestra JM Internacional está incendiando el mundo.
Hoy por la tarde escucharemos a los estadounidenses y alemanes, y para mañana nos espera una "sorpresa paraguaya". Esto va a terminar echo un incendio...
El ambiente de familia es muy fuerte, así como también la conciencia de que desde acá se está fraguando el Schoenstatt de los próximos 100 años. Se experimenta nuestra fraternidad que proviene de ser todos hijos y aliados de María.
Seguiré reportándoles desde el corazón de América, saludos.
PD: La próxima va con fotos.

2 comentarios:

  1. Muchos saludos, Padre.
    Desde acá rezamos pro uds.

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  2. muchas gracias por los reportes Padre, que sigan tan bien los trabajos como hasta ahora.

    un abrazo grande y que la Mater los siga acompañando en su trabajo.

    Ricardo A.

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