Objetivo: Profundizar en la Cultura de Alianza que se vive al interior de la Familia de Schoenstatt. Descubrirla.
Oración inicial (propuesta)
Ponernos en la presencia del Señor y momento de silencio.
Ofrecimiento de la reunión. Agradecerle a la Mater por la reunión anterior y por las vivencias de la semana que trae cada uno.
Rezamos: (del Hacia el Padre 455)
Diariamente ofrezco
los míos y sus luchas,
su vida fuerte y santa de amor y sacrificio:
Padre, con misericordia mira a nuestra Familia
y, por causa suya, maifiéstate en tus maravillas.
Con estas palabras el Padre Fundador invitaba desde Dachau a elevar una oración por la Familia de Schoenstatt en tiempos de entrega magnánima. Implora la mirada misericordiosa de Dios y en cierto modo nos abre a nosotros también a una mirada llena de afecto y sinceridad.
Queremos dejar abierta la oración para que los dones de contemplación del Espíritu Santo nos acompañen en el compartir.
Tema
Recoger. ¿Qué fue de lo conversado la semana pasada? ¿Nos quedó algo dando vueltas en el interior o lo conversé con alguien en la semana? ¿Cómo estuvo el propósito que escogimos?
Introducción temática. La semana pasada veíamos en qué consiste la Cultura en la cual moramos. Descubríamos algunos rasgos de ella, algunos nos gustaban, otros no, algunos eran desconocidos hasta ese momento, otros son evidentes a los ojos de cualquier observador. La cultura, aquel modo de vivir-en-relación que nos es tan propio, se da en espacios y tiempos concretos. Es así que hablamos temporalmente de cultura colonial, cultura maya clásica o cultura de los primeros cristianos. También existen espacios culturales, ya sea continentales, nacionales o locales: cultura latinoamericana, cultura chilena, cultura mapuche, patagónica, serenense, etc. Unas se mezclan con otras, se cruzan y empapan, unas son herederas de otras, y es así que vivimos en un sistema cultural complejo en el que se comparten expresiones y contenidos de muy diferentes medios. Sólo de este modo podremos comprender que personas de diferentes lugares del mundo, de diferentes idiomas, gastronomías o sistemas familiares puedan, por ejemplo, compartir una cierta cultura religiosa como la católica. De esta misma manera entendemos la existencia de una Cultura de Alianza transversal a las diferentes ramas, orígenes y generaciones de nuestra Familia de Schoenstatt. Existe algo en nuestro ADN espiritual que hace que cuando un schoenstattiano reza, ama, entrega o vive algo, lo haga en el “estilo de la Alianza de Amor” (El P. Mario Romero dice en la Jornada de Dirigentes del 2009: “cuando un japonés hace un jardín, le sale un jardín japonés; cuando un árabe hace un jardín, le sale un jardín árabe; cuando un schoenstattiano hace algo, ese algo le sale schoenstattiano”).
Ejercicios de observación de la vida de la Familia de Schoenstatt. Vamos a lo práctico... Desarrollaremos dos ejercicios.
Visita virtual al Santuario y su entorno. La idea es que tratemos de imaginar que venimos de invitados al Santuario de Schoenstatt por primera vez y tenemos algunas impresiones generales (hagamos el esfuerzo de no caer en las típicas respuestas aprendidas). Miramos a nuestro alrededor y ¿qué vemos? ¿qué escuchamos? ¿qué olemos? ¿Quién está en el centro? (hacer una lista en un trozo de papel). ¿Cómo es la gente que veo? ¿qué símbolos se ven? ¿cómo es el ambiente que se respira? (anotemos todo) ¿Qué me gusta de esto que me muestran? ¿Cómo es la relación entre las personas que me presentan? ¿Qué puedo decir en resumen? (tratar de llegar a alguna síntesis de grupo).
Observación de nuestro estilo de reuniones. Miremos la penúltima reunión que tuvimos como grupo. ¿Dónde fue? ¿Cómo era la sala que usamos para la reunión? ¿Qué adornos tenía? ¿Quién preparó la reunión? ¿Cómo comenzamos la reunión? ¿Cómo se llevó la conversación? ¿hubo diálogo? ¿Cuál fue el acento principal: celebrar, aprender, motivar? ¿Llegamos a conclusiones? ¿de qué tipo fueron? ¿Cómo terminamos la reunión? (es importante trabajar cada una de las preguntas detalladamente porque nos dan índices de cómo es nuestra cultura). Hacer un resumen de lo que sacamos en limpio de este ejercicio.
De estos dos ejercicios sacamos algunos elementos comunes. Si confiamos que nuestra espiritualidad bebe de la fuente de gracias de la Alianza de amor, podemos confiar que los factores positivos, que descubrimos en los diferentes contextos en los que nos desarrollamos como schoenstattianos, manan básicamente de aquella fuente. Existe un estilo de relacionarse, de aspirar a ideales, de rezar que es propio de la Alianza ¿Cómo es en resumen? También hay rasgos de nuestro “amar, vivir y hacer” que no son coherentes con la Alianza o con lo más brillante que de ella hemos descubierto, ¿cuáles son esos elementos, cómo podemos purificarlos? Tratemos de redondear cómo será esa cultura de Alianza que hoy descubrimos y dejar una tarea para la semana en este sentido (la nuestra es una cultura mariana, de los vínculos, de misión, etc, y la queremos vivir o seguir descubriendo esta semana a través de...).
La semana que viene el desafío será el de proyectar nuestra Alianza en nuestra cultura.
Oración final (propuesta)
Entrega a la Mater de todo lo que hemos compartido en la reunión y peticiones abiertas de grupo.
Como una invitación a contemplar la riqueza de nuestra Cultura de Alianza queremos escuchar con atención la letra del Himno de Franz Reinich con tranquilidad:
Tú eres el signo grandioso
lleno de luz y de sol
todo encendido e inundado
por el amor de Dios
lleno de luz y de sol
todo encendido e inundado
por el amor de Dios
María virgen pura
enciende todo mi ser
en tu pequeño santuario
como una llama de amor.
Como una rosa doliente
silente junto a la cruz
dices tu sí al sacrificio
pues Dios lo quiere de ti.
enciende todo mi ser
en tu pequeño santuario
como una llama de amor.
Como una rosa doliente
silente junto a la cruz
dices tu sí al sacrificio
pues Dios lo quiere de ti.
También hoy llama el Padre
héroes para la misión
aquí me tienes madre
como una ofrenda de amor
héroes para la misión
aquí me tienes madre
como una ofrenda de amor
Reina de todos los mundos
vences la tempestad
mata al engendro del diablo
tú vencedora real
vences la tempestad
mata al engendro del diablo
tú vencedora real
Hazme un apóstol de Schoenstatt
cual caballero estaré
y moriré sonriendo
querida MTA
Le ofrecemos a la Mater lo que somos y tenemos, nuestro estilo de vida que tratamos que sea siempre fiel a la Alianza de Amor que con ella hemos sellado. Le consagramos nuestra semana y caminar: Oh Señora mía, oh Madre mía...
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Por favor, haz tus aportes y sugerencias a esta ficha en: www.jmuchile.blogspot.com

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