Objetivo: Adentrarnos en la realidad de la Alianza de Amor desde la perspectiva de la cultura en que habitamos. Observar cómo es nuestra cultura.
Oración inicial (propuesta)
- Ponernos en la presencia del Señor y momento de silencio.
- Ofrecimiento de la reunión. Expresarle a la Mater nuestra gratitud por estar congregados y pedirle que nos implore el Espíritu Santo para poder contemplar la vida personal y social tal como es.
- Rezamos: (del Hacia el Padre 372 s.)
La intimidad de nuestras almas
desnuda está ante los ojos del Señor,
que aparecerá como juez un día
a juzgar a todas las naciones.
Libremente nos desprendemos ahora
de las ataduras que aún nos aprisionan;
Padre, en Cristo nos entregamos a ti
sin reservas, filialmente.
- Esta oración nos habla de la libertad que necesitamos para observar nuestra realidad con los ojos del Señor. Sabemos que nuestro mundo no se guía siempre por una cultura de Alianza y nosotros queremos ofrecer nuestras vidas por ello.
- Se cierra la oración con un Confío.
Tema
- ¿Cómo es nuestra cultura? Esta pregunta nos invita a mirar nuevamente nuestro tiempo como una voz de Dios. Es el Espíritu que quiere que descubramos las corrientes que mueven los corazones de nuestras generación para aportar con el evangelio y nuestra misión, para beber de lo que nuestra época nos regala y llevarlo a plenitud, para encauzar proféticamente a Dios aquello en lo que hemos perdido el rumbo.
- Pero el acento lo queremos poner esta vez en lo cultural. Nos atrevemos a definir Cultura como el cultivo de la vida de un pueblo, el modo de expresión de su identidad en todas las facetas del esperar y quehacer de un pueblo. Engloba las costumbres y tradiciones, la industria y el desarrollo, la fe y los símbolos, la fiesta y el arte, la manera de entablar relaciones jurídicas y afectivas.
- Muchas ramas del saber estudian la cultura. La sociología , la antropología cultural, la misma Economía, la psicología, el estudio de las religiones, entre otras. Nosotros, desde nuestra realidad, reconociendo que somos hombres en un contexto y con unas circunstancias determinadas, queremos acercarnos también a la realidad de la cultura. Para eso la invitación es a mirar las manifestaciones culturales que tenemos más cerca y que se expresan en usos, costumbres, tradiciones, arte, vestimenta, medios de transporte y comunicación, y tantas otras expresiones que llevamos con nosotros.
- Más adelante, en otras fichas, veremos cómo es nuestra cultura de Alianza. Hoy queremos observar cómo es la cultura en la que vivimos. Para eso la invitación es a que podamos pensar un rato en la última actividad que realizamos antes de venir a la reunión y en qué medida me habla eso de mi cultura. Ya sea que vengamos de ver tele, de mandar mails o de una conversación con la polola, existen ciertos rasgos culturales en esa actividad reciente ¿cuáles son?
- (momento de silencio para pensar y espacio para la discusión) Ej: vengo de mi casa y lo último que hice fue sacar la basura. Eso me habla de una sociedad organizada donde existe un sistema de relaciones complejo preocupado hasta de los más mínimos detalles. Me habla de la cultura de lo desechable, etc.
- En nuestro tiempo se valoran ciertas actitudes, ideas, símbolos, personas, situaciones, lugares. ¿Cuáles son? Tendemos a quedarnos con lo negativo de nuestro tiempo, pero la invitación es a pasar a una contemplación que no juzgue moralmente nuestra cultura, sino más bien que sea capaz de observar desde ciertos ejes que tienen extremos positivos y negativos. ¿Cómo es el hombre perfecto que nuestra cultura promueve?
- (momento de silencio para pensar y espacio para la discusión) Ej: Mirar los avisos publicitarios, las opciones que nos propone el márketing, etc.
- Vemos que existe en nuestro tiempo una cultura de la tolerancia, de la libertad, de la individualidad, de lo desechable, del afecto, etc. ¿Cómo nos situamos nosotros en esto? Claro, existen trazos culturales nacionales, pero también regionales, religiosos y de otros tipos. Si nos fijamos en nuestra familia hay una cierta cultura que se puede expresar en nuestras fiestas de cumpleaños, en nuestra universidad existe un orgullo de hacer las cosas de cierto modo, en nuestro barrio hay opciones constructivas, el el trabajo hay un cierto ethos, en nuestro grupo de vida hay tradiciones como los “asados de grupo”... y son sagrados. ¿Cómo vivimos? ¿Qué es lo que vale en mi vida? La pregunta es si tengo una cierta cultura personal, familiar, religiosa, o de otro tipo que me marque y que empape mi vida.
- (compartir)
- En todo esto que estamos trabajando, en el contexto del centenario de Schoenstatt y el Bicentenario, la semana que viene veremos la Cultura de Alianza directamente. ¿Qué propósito nos dejamos?
- (compartir y llegar a un acuerdo)
Oración final (propuesta)
- Entrega a la Mater de todo lo que hemos compartido en la reunión y peticiones abiertas de grupo.
- Testimonio. Corre el año 1912 y llegan al valle de Schoenstatt nuevos seminaristas pallottinos. Vienen a ocupar la nueva casa, es bonita, pero todo el anhelo se esfuma cuando ven el nuevo reglamento. Tratan de imponerles una serie de costumbres y usos que norman la vida entera, desde el silencio permanente hasta la circulación por los pasillos. Hierve el seminario y se dejan ver muestras de rebeldía y un anhelo de libertad que está algo desbocado. El P. José Kentenich llega designado como Director Espiritual y les abre horizontes, les presenta ideales, y los invita a una perfección del amor que surja desde abajo, desde la conversión de los corazones en el camino de la autoeducación. A partir del acta de prefundación quiere abrir las puertas a una cultura donde se viva una profunda relación con María, un mundo de libertad y autenticidad, de misión y trabajo con uno mismo. Así va naciendo una nueva forma de vivir que se expresa de muchoas maneras, que tiene poco que ver con el reglamento de aquel seminario, y que no terminará de fraguar sino hasta el 18 de octubre de 1914.
- Presentarle a la Mater nuestra cultura como es, con sus desafíos y oportunidades, y consagrarle nuestro esfuerzo por la autoeducación consagrándonos a ella: Oh Señora mía, oh Madre mía...
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Gracias P. Enrique...
ResponderEliminarLa cultura también nos marca en como actuamos en momentos cuando sobrepasa nuestra voluntad. Cuando muera un pariente o pierdo trabajo o que sea y voy al santuario para entregársela... este me habla de una cultura de la alianza. Es tan "normal" que lo hago sin tener que proponérmelo. Para nosotros buscamos que lo sobrenatural sea automático. Por eso la cultura es tan importante!
Gracias de nuevo!
P. Mark
(Nvo Belén-Valle de María-Rancagua)